5 Revelaciones de ‘El Arte de la Fermentación’ que Cambiarán Tu Visión de la Comida (y del Mundo)

el arte de la fermentación Los fermentos caseros

La kombucha burbujea en las estanterías de los supermercados, el kéfir se ha convertido en un básico del desayuno y casi todos conocemos a alguien que cuida su masa madre como si fuera una mascota. Los alimentos fermentados son, sin duda, una de las mayores tendencias de bienestar de nuestra era, a menudo presentados como el secreto para una mejor salud intestinal y un sistema inmunitario más fuerte.

Pero esta moda es solo la punta de un iceberg milenario. La fascinación actual por los fermentos apenas roza la superficie de una historia mucho más profunda sobre nuestra relación con el mundo invisible que nos rodea. Es una narrativa de supervivencia, cultura y, sobre todo, de una profunda interconexión biológica que hemos olvidado en gran medida.

Pocas guías iluminan este mundo oculto con tanta claridad como “El arte de la fermentación” de Sandor Ellix Katz. Más que un simple recetario, el libro es una exploración filosófica y práctica que revela una sorprendente relación coevolutiva entre los humanos y los microbios. A continuación, destilamos cinco de las revelaciones más impactantes de esta obra que no solo cambiarán tu forma de ver la comida, sino también tu lugar en el mundo.

1. No estás solo: Eres un ecosistema andante

La Revelación

Desde el primer momento, Katz nos confronta con una idea radical: no eres un individuo, eres un superorganismo. Nuestros cuerpos albergan billones (trillions) de bacterias, y el número de células microbianas supera significativamente al de nuestras propias células humanas. Lejos de ser invasores, estos microorganismos forman un ecosistema complejo con el que hemos evolucionado en una simbiosis crucial para nuestra supervivencia.

Esta relación coevolutiva es indispensable para nuestra salud: las bacterias nos ayudan a digerir alimentos, producen nutrientes esenciales como ciertas vitaminas y juegan un papel fundamental en la calibración y mejora de nuestra función inmunológica. En este contexto, la moderna “Guerra contra las Bacterias”, con su énfasis en la esterilización y los antibióticos de amplio espectro, se revela como una estrategia equivocada. Si bien debemos ser conscientes de los patógenos dañinos, la guerra indiscriminada contra todas las bacterias perjudica a los aliados vitales sin los que no podemos vivir.

Por Qué Es Importante

Esta idea transforma nuestra identidad. Dejamos de ser individuos singulares y separados del entorno para comprendernos como ecosistemas andantes, en constante diálogo con el mundo microbiano. Esta perspectiva nos obliga a repensar la salud y la higiene, viéndonos no como amos del planeta, sino como participantes interconectados en una red de vida mucho más vasta. Es una invitación a cultivar lo que se conoce como biofilia: nuestra conexión innata con la naturaleza y los sistemas vivos, empezando por los que habitan en nuestro propio cuerpo.

En Palabras de Katz

Debemos dejar de pensar en términos tan jerárquicos y reconocer que nosotros, al igual que toda la creación, somos participantes de bucles de retroalimentación biológica interrelacionados e infinitos, desplegando simultáneamente una vasta multiplicidad de narrativas evolutivas interdependientes.

2. La fermentación casera es sorprendentemente segura (sobre todo la de verduras)

tempeth

La Revelación

Uno de los mayores temores para quienes se inician en la fermentación es la posibilidad de intoxicación alimentaria. Katz aborda este miedo de frente, explicando que el proceso de fermentación de verduras es, en sí mismo, una técnica de seguridad alimentaria extraordinariamente eficaz. A medida que las bacterias beneficiosas (como las del ácido láctico) se multiplican, producen ácidos que reducen el pH del entorno, creando un ambiente donde la gran mayoría de las bacterias patógenas simplemente no pueden sobrevivir.

Este método contrasta fuertemente con otros de conservación casera, como el enlatado, donde un error puede crear un ambiente anaeróbico sin acidez, ideal para el crecimiento de Clostridium botulinum, la bacteria causante del botulismo. La fermentación láctica, en cambio, crea su propio entorno seguro de forma natural.

Por Qué Es Importante

Entender esto es increíblemente liberador. Elimina una de las barreras psicológicas más grandes para experimentar en la cocina y confiar en nuestros sentidos. Es un testimonio de la profunda sabiduría de los procesos ancestrales y de baja tecnología, recordándonos que la naturaleza, a menudo, ya ha perfeccionado los sistemas que nosotros intentamos replicar con tecnología compleja. Nos devuelve la autonomía sobre nuestra comida.

En Palabras de Katz

Hasta donde yo sé, nunca ha habido un caso documentado de enfermedad transmitida por alimentos debido a verduras fermentadas.

——————————————————————————–

3. Olvida la esterilización: La limpieza es suficiente

La Revelación

La idea de cultivar bacterias puede evocar imágenes de laboratorios. Sin embargo, Katz insiste en que, para la mayoría de las fermentaciones caseras, la esterilidad (la ausencia total de microorganismos) no solo es innecesaria, sino contraproducente. El objetivo no es eliminarlo todo, porque las beneficiosas bacterias ácido-lácticas que queremos cultivar ya se encuentran presentes en la superficie de las verduras frescas.

La práctica de la fermentación consiste en crear un entorno selectivo. En lugar de un vacío biológico, manipulamos las condiciones para favorecer a los microbios deseables. Los factores importantes son sencillos: usar frascos y utensilios limpios (no estériles), lavarse bien las manos y utilizar agua de buena calidad, preferiblemente sin cloro, ya que este químico está diseñado precisamente para matar microbios y puede inhibir el proceso.

Por Qué Es Importante

Este punto es profundamente práctico y democratiza el arte de la fermentación. No necesitas un autoclave ni conocimientos de microbiología avanzada; solo necesitas una cocina limpia y sentido común. Esta revelación transforma la fermentación de una ciencia intimidante a un oficio doméstico accesible para cualquiera, recordándonos que nuestras cocinas pueden ser laboratorios de una simbiosis deliciosa y saludable.

En Palabras de Katz

La práctica de la fermentación consiste en gran medida en manipular las condiciones ambientales para alentar a ciertos organismos y desalentar a otros.

——————————————————————————–

4. Los beneficios no mueren con las bacterias: El poder de los postbióticos

La Revelación

El foco de la conversación sobre fermentos suele estar en los “probióticos”, los microorganismos vivos. Pero, ¿qué ocurre con el pan de masa madre horneado o las aceitunas pasteurizadas? La ciencia reciente nos da una respuesta fascinante: los beneficios no desaparecen por completo gracias a los postbióticos. Esta es quizás una de las revelaciones más asombrosas: los productos de la fermentación pueden influir directamente en nuestra química cerebral.

Los postbióticos son las sustancias bioactivas que permanecen después de que los microbios mueren. Incluyen componentes de las bacterias muertas, pero su poder reside principalmente en los compuestos que estas crearon mientras estaban vivas: sus subproductos metabólicos. Entre ellos se encuentran no solo vitaminas (B y K), aminoácidos y ácidos grasos de cadena corta (AGCC), sino también neurotransmisores como el GABA y la serotonina, que regulan nuestro estado de ánimo y bienestar mental. Además, producen péptidos antimicrobianos que modulan el sistema inmune y ácido linoleico conjugado (CLA), un componente bioactivo nutricionalmente favorable.

Por Qué Es Importante

Esta es una validación científica de innumerables alimentos y prácticas culinarias tradicionales. Amplía radicalmente nuestra comprensión de lo que hace saludable a un alimento fermentado, confirmando que el valor no reside únicamente en los microbios vivos. El pan, las aceitunas o incluso la cerveza conservan una huella bioquímica de la fermentación que conecta directamente nuestro intestino con nuestro cerebro, dándonos más razones para apreciar la increíble transformación que ocurre en estos alimentos.

——————————————————————————–

5. La fermentación va mucho más allá de la cocina

La Revelación

Si bien asociamos la fermentación con alimentos y bebidas, Katz revela que es un proceso biológico fundamental con aplicaciones que se extienden a casi todos los aspectos de la vida. La acción transformadora de los microbios es una fuerza que los humanos han aprovechado para fines sorprendentemente diversos, mucho más allá de la cocina.

Algunos de los ejemplos más fascinantes que se exploran en el libro incluyen:

  • Agricultura: Mejorar la fertilidad del suelo con abonos fermentados y la creación de sprays repelentes de plagas fermentados.
  • Bioremediación: Emplear comunidades microbianas para limpiar entornos contaminados, descomponiendo toxinas y contaminantes.
  • Energía: Producción de combustibles alternativos como el etanol (a partir de maíz o caña de azúcar) y el metano (a través de la digestión anaeróbica de residuos).
  • Artes e Industria: La fermentación se utiliza en las artes textiles, en la creación de plásticos biodegradables e incluso como medio expresivo en el arte contemporáneo.

Por Qué Es Importante

Esta revelación replantea la fermentación, pasando de ser un pasatiempo de cocina a una tecnología fundamental para un futuro sostenible. Pinta la imagen de un mundo donde nuestros residuos se convierten en combustible, nuestro suelo se regenera a sí mismo y nuestras industrias colaboran con la naturaleza en lugar de conquistarla. Nos muestra que reconectar con el mundo microbiano no solo es beneficioso para nuestra salud, sino que tiene el potencial de resolver algunos de los problemas ecológicos y energéticos más urgentes del planeta.

——————————————————————————–

Conclusión

“El arte de la fermentación” es mucho más que una guía. Es una invitación a ver el mundo con nuevos ojos, reconociendo la red invisible de vida que nos conecta a todos. Las revelaciones que ofrece —que somos superorganismos, que la seguridad está en el proceso, que la limpieza es suficiente, que los beneficios perduran incluso después de la cocción y que su poder se extiende más allá de la cocina— nos empoderan para participar activamente en nuestra alimentación y nuestra salud.

Al fermentar, recuperamos prácticas ancestrales y reavivamos nuestra biofilia, esa conexión innata con la vida. Es una práctica transformadora que nos enseña sobre la paciencia, la observación y la belleza de la colaboración entre especies. Ahora que sabes que eres un ecosistema interconectado con el mundo microbiano, ¿qué pequeño fermento podrías invitar a tu vida para empezar a cultivar esa relación?

Deja un comentario